EL MALTRATO ANIMAL Y LA CAZA COMO PSICOPATOLOGIAS

La crueldad con los animales hecha deporte

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La mayoría de cazadores de nuestro país defiende la caza como deporte o entretenimiento, pero, para muchos ciudadanos y cada vez más, esta actividad plantea serias dudas morales: ¿Qué tipo de persona encuentra satisfacción en matar a otro ser vivo, ver cómo agoniza y después hacerse una fotografía con su cadáver? Hay investigaciones que relacionan esa falta de empatía con ciertos trastornos psicopáticos y muchas teorías ya demuestran que la violencia hacia los animales no humanos es un precedente de la violencia hacia las personas.

 

¿Qué es el maltrato animal?

El maltrato animal comprende comportamientos que causan dolor o estrés al animal. Los mismos van desde la negligencia en los cuidados básicos hasta el asesinato malicioso. Existen dos tipos de crueldad animal, el maltrato directo, que consiste en la falta intencional en proporcionar los cuidados básicos, la tortura, la mutilación o el asesinato de un animal, y el maltrato indirecto, que se produce cuando eres testigo o apoyas el maltrato o tortura de algún animal y no haces nada para impedirlo. Estos abusos innecesarios se han convertido en un problema social de gran dimensión.

 

En junio de 2016, la Guardia Civil presentó la campaña contra el maltrato y abandono de animales domésticos #YoSiPuedoContarlo. El General Jefe del SEPRONA resaltó que durante 2015 la Guardia Civil tuvo conocimiento de 10.793 infracciones administrativas relativas a animales de compañía y 609 delitos en los que fueron detenidas o investigadas 426 personas por maltrato animal.

 

Entre las infracciones y delitos se detectaron:

 

  • 450 perros abandonados

  • 23 perros ahorcados

  • 44 perros víctimas de golpes o palizas, de los que 23 fallecieron

  • 47 perros heridos con armas de fuego, de los que 27 fallecieron

  • 115 perros envenenados

  • 97 perros encontrados en estado de desnutrición

  • 353 perros robados.

 

Según los datos del estudio sobre abandono animal de la Fundación Affinity de 2015, las cifras aumentan hasta los 104.501 perros abandonados ese año, de los que un 10% eran de caza.

 

El maltrato animal también se extiende a otras áreas como la industria alimentaria, la industria peletera, la experimentación científica y el entretenimiento (circos, zoos y fiestas populares). Sólo en la industria cárnica, la cifra de animales muertos en mataderos de España en el 2015 asciende a más de 840.000.000, según datos del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente.

 

Sumando estas causas de maltrato animal, la cifra de animales muertos al año en España asciende a más de 1.000 millones según datos de varias fuentes como la FAO o diversas asociaciones animalistas, entre las que figuran Fundación Alma Animal.

 

¿Qué es la Psicopatología y qué trastornos mentales o psicopatológicos se relacionan con la violencia animal?

La Psicopatología es un área de la salud que describe y sistematiza los cambios en el comportamiento que no son explicados ni por la maduración o desarrollo del individuo, ni como resultado de procesos de aprendizaje, también entendidos como trastornos mentales.

La crueldad hacia los animales es uno de los componentes de la “Tríada Psicopática” junto a la piromanía y la enuresis. Entre los criterios para diagnosticar el Trastorno Disocial, según el DSM- IV (‘Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders’), se encuentra la manifestación de crueldad física contra los animales. Este trastorno se caracteriza por un patrón repetitivo y persistente de comportamiento en el que se violan los derechos básicos de otras personas o normas sociales importantes propias de la edad. Suele tener su momento de aparición en la infancia o en la adolescencia.

 

Las personas con Trastorno Disocial suelen presentar, en menor o mayor grado, algunas características específicas de personalidad: escasa empatía y preocupación por los demás, dificultades para percibir los sentimientos, deseos e intenciones ajenas que interpretan de forma hostil, insensibilidad y poca capacidad para reconocer la culpa o mostrar remordimiento, autoestima distorsionada, inestabilidad emocional y muy baja tolerancia a la frustración, que a menudo origina comportamientos delictivos.

Siguiendo con los criterios de diagnóstico del DSM-IV, la presencia del Trastorno Disocial durante la infancia sirve de precedente para la aparición del Trastorno Antisocial de la Personalidad en la edad adulta.

En el estudio presentado por la Dra. Nuria Querol i Viñas sobre la relación entre el Trastorno Antisocial de Personalidad y el maltrato animal (‘Cruelty to animals and Antisocial Personality Disorder. Criminological and forensic correlations’), se analizaron 52 casos forenses con historial de violencia hacia los animales. El 89% de la muestra estaba acusada por delitos violentos; en concreto, la agresión sexual (con un 35% de los casos) y el asesinato (con el 24%) son los delitos que encabezan la lista. Ante estos resultados, la Dra. Querol resaltó la necesidad de evaluar la crueldad con los animales en la infancia/adolescencia para permitir un diagnóstico e intervención precoces.

 

 

Moralidad, empatía, ego y narcisismo

Según la RAE, “la moral es un concepto relativo a las acciones de las personas desde el punto de vista de su obrar en relación con el bien o el mal y en función de su vida individual y, sobre todo, colectiva”.

 

La psicopatía fue inicialmente definitiva como “locura moral” por el médico y etnólogo J.C. Prichard, pues la principal característica del individuo psicopático era la inadecuación de sus valores morales y éticos a los de la sociedad en la que debía adaptarse.

Las investigaciones neuropsicológicas han identificado dos sistemas neuronales que están implicados en la psicopatía y que pueden ser importantes para el desarrollo moral: la amígdala y la corteza prefrontal ventromedial. Según estudios realizados por diferentes especialistas, como el neurocientífico James Blair o H.L. Gordon [2], en personas con trastornos psicopáticos, estas zonas presentan una reducción de su actividad en respuesta a estímulos emocionales y durante el condicionamiento aversivo (entrenamiento en el reflejo del miedo). Esta falta de sensación o emoción ante estímulos externos hace que ciertas personas sean proclives a buscar emociones cada vez más fuertes, pensando solamente en su propia recompensa (adrenalina, júbilo, etc) cayendo en comportamientos extremos y a veces criminales. Por ejemplo, ver morir a otra criatura, la persecución y la caza, son experiencias buscadas por personas poco capaces de sentir empatía y reconocer el sufrimiento ajeno.

 

"Un niño que crece rodeado de agresión contra cualquier ser vivo tiene más probabilidad de violar, abusar o matar a humanos cuando sea adulto" (Kellert & Felthous, 1985)

 

El psiquiatra H.M. Cleckley en su libro ‘La máscara de la cordura’, señaló que “la existencia de una respuesta emocional deficiente o anormal es la característica más sobresaliente de la psicopatía”. Aspectos como la incapacidad para amar o la pobreza de las reacciones afectivas aparecen siempre recogidos en las descripciones y definiciones de este trastorno.

 

Para los psicópatas, la respuesta refleja a los estímulos con contenido afectivo (independientemente de la cualidad de los mismos) es menor en comparación a la de los estímulos neutrales. Este patrón de reflejos en los psicópatas parece relacionado con el factor de desapego emocional.

 

La revisión de estudios que llevó a cabo el psicólogo Augusto Blasi apoya la hipótesis de que los delincuentes usan modos evocativamente inferiores de razonamiento moral; estas personas parecen estar en una etapa preconvencional de razonamiento moral, caracterizada por la primacía de los propios intereses y el pragmatismo.

 

Para el psicólogo Martin Hoffman, las raíces de la moralidad se encuentran en la empatía. En otro de sus estudios, J. Blair encontró una disminución de respuestas reflejas (sudoración o respuesta galvánica de la piel) en psicópatas al presentarles imágenes de personas y animales sufriendo.

 

La moralidad y empatía están relacionadas con el ego, pues ambas requieren que se haga un análisis de separación entre el propio ego y los otros. En el estudio ‘Reading the trophy: exploring the display of dead animals in hunting magazines’, las sociólogas Amy Fitzgerald y Linda Kalof analizaron 792 hero shots, fotografías tomadas por los cazadores junto a la presa tras haberla cazado. Encontraron que, en la mayoría de estas fotografías, el cazador se coloca en una posición de superioridad y dominancia sobre el animal, demostrando la relación de poder que se quiere conseguir.

 

El narcisismo es una exagerada sobrevaloración de la importancia propia y un gran deseo de admiración por los demás. No podemos obviar un punto de exhibicionismo en mostrar trofeos que busca la aprobación ajena. Según el estudio de Phillip S. Kavanagh, ‘The Dark Triad and animal cruelty: Dark personalities, dark attitudes, and dark behaviors’, los mayores niveles de puntuación en la Tríada Oscura están asociados con mayor número de actos de crueldad animal y comportamientos más negativos hacia los animales.

 

En definitiva, el maltrato animal es uno de los tres miembros de la “Tríada Psicopática” y un criterio de diagnóstico para el Trastorno Disocial y el Trastorno de Personalidad Antisocial. Ambos trastornos mentales están relacionados con la falta de moralidad y de empatía en quien los sufre, lo que les lleva a tener conductas egoístas y narcisistas.

 

Un cobarde es incapaz de demostrar afecto pues la empatía con el otro le hace sentir riesgo por su ego”,

Mahatma Gandhi.

 

Autor: Camila Lorenz Roy

 

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